jueves, 26 de noviembre de 2009

ÁFRICA

Para ti y por ti, amiga del alma, la primera entrada de mi blog.
Porque me sigue doliendo que no estés, porque nada me llena este hueco dentro, el vacío, porque lloro cuando te encuentro y porque lloro cuando te vas. Me duele la distancia, tu ausencia, que yo esté en Boston y tú en California, sister. Sí, tú en California por lo del clima de esas tierras de Dios donde estás desterrada, "Tomato Land". Yo en Boston, que para eso paso más frío y estoy más al norte, al otro lado del mapa.

Hoy, como muchos otros días, te recuerdo y te dedico este rato que tengo tierno (¡qué daño hacen las hormonas!). Llueve aquí, por fin, y te habría llamado para tomar un cafetito en tu casa (siempre se te dió mejor a ti eso de los cafés, la verdad sea dicha). No nos faltarían nuestras amigas la Confidencia, la Complicidad, la Comprensión y una buena dosis de risa junto con las pastas.

Que sepas que, como prometí, te estoy programando, tú me entiendes.
Hasta siempre hermana, amiga.